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Apuntes sobre socialismo desde abajo y poder popular

El retrato de Dorian Massa

Cobertura conjunta de Contrahegemoníaweb y Tramas

Oscar Wilde escribió El retrato de Dorian Grey (1891) primer como cuento y luego como novela.    Cuenta la obsesión de un hombre atractivo y exitoso por mantenerse siempre joven, mientras su retrato se modificaba a la par de sus horrores. Oscar Wilde supo retratar a la perfección, con gran ojo crítico, tanto a la sociedad de su época (finales del siglo xix, en plena época victoriana como el tema de la vanidad de la locura y la enajenación. Su historia es parecida a la conocida Dr. Jekyll y Míster Hyde, pero en una clave irónica y sutil. En mis términos diría que más implicada, ya que Oscar Wilde puso en superficie su propio análisis de la hipocresía social y política de esa época. Esta época amerita recordarlo porque la hipocresía social y política alcanza un grado dificil de soportar. Y la única forma, aunque incompleta, en ensayar algunas respuestas incompletas y seguramente erróneas. Pero de todos modos preferibles al marasmo de la desolación

El retrato de Dorian Massa es una analogía potente.  Debe haber en algún lugar oculto un retrato de Sergio que se va convirtiendo en sucesivas transformaciones, traiciones, oportunismos de todo tipo, servilismos, acomodaciones varias, piruetas de circo.  Tantas metamorfosis vendidas siempre al mejor postor, lograron que el retrato termina en una imagen monstruosa.  Mientras eso sucede con el retrato, Sergio se muestra rozagante, vital, coherente. No le debe nada a nadie. Ni a Alberto, ni a Cristina, que lo presentó como candidato con el fondo de un avión de la muerte. Curiosa analogía que hoy mucha importancia.   La candidatura de Wado duró menos de 24 horas.  Grabois ladró mucho, incluso con el valor de enfrentarlo en las Paso. Pero finalmente no mordió. Entonces ya no hubo obstáculo para que se ungiera una equivalencia mortífera:  Massa = Peronismo.   La destrucción del Kirchnerismo que Sergio anunció comenzó a suceder. Victoria a lo Pirro y a lo Pillo. Pero era necesario a partir de la debacle de las elecciones del 2021, garantizar la pureza de Sergio. La única forma creíble era crear un Anti Massa, una especie de falso profeta, de anti cristo.   Mientras el retrato oculto se deformaba cada vez más, otro rostro, ahora híper visible, debía ser algo asi como la versión siniestra de Olmedo y Portales El gran protagonista, ministro de economía y algo asi como zar de todas las rusias, necesitaba un agonista.  Ese papel lo cumplió con creces Milei. Bautizado en su momento como “colaborativo” por Massa.  Y por cierto que lo fue. Logró que el anti fascismo tuviera el rostro de Sergio.  El retrato seguía deformándose, pero nadie puede verlo. Que el anti fascismo tenga el rostro de Sergio, es una de las mayores alquimias de este siglo. El que pintó el cuadro de Dorian Massa es más astuto que Durán Barba. El pacto entre el protagonista y el agonista lograron la ansiada destrucción de Juntos por el Cambio/Cargo. Parafraseando a Freud: no para eliminar a la derecha, sino para monopolizarla.  Y comparto con Bregman (Myriam) que no son lo mismo. Pero a mi criterio eso no es suficiente. Es necesario señalar en que se diferencian.  En mi leguaje, Massa es la derecha erótica y Milei la derecha pornográfica.  Se mantienen diferentes mientras la calentura no sea demasiada. Recordemos que un fascista es un liberal asustado. Y Massa es además de muchas cosas, liberal de mercado. El Fondo Monetario no nos deja mentir.

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Es necesario desde las izquierdas un Frente Anti Fascista por el Socialismo. Un Frente más allá de esta coyuntura que es una de las tantas trampas del sistema.  Si alguien cree que se enfrenta al fascismo con la derecha, respeto la opinión. No la comparto. El voto individual, como el autoerotismo, es un acto privado. Jamás lo cuestionaría. Pero el voto, especialmente en el balotaje, es mera coyuntura.  Táctica en todo caso. Un Frente Antifascista por el Socialismo es estrategia.  Electoral quizá, (aún recuerdo el FREPU) pero no solamente. Porque los males del capitalismo no se curan con más capitalismo, sino con socialismo.

El retrato de Dorian Massa existe.  Lo encontraremos. Y su destrucción será nuestro aporte para que la sangre derramada no sea negociada. Nunca más. 

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