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Apuntes sobre socialismo desde abajo y poder popular

La memoria incorrecta

En materia de derechos humanos producto de años de políticas estatales se ha fomentado una comprensión sobre los mismos que va desde los derechos humanos de ayer y de hoy, hasta una partidización de la memoria histórica en el sentido de cómo es ejecutada por el Estado y su partido gobernante.

Debido a ello es que para gran parte de la sociedad decir memoria es decir panperonismo[i], pensar en les referentes de los derechos humanos y las organizaciones defensoras de los derechos humanos es suponer que son oficialistas. Esto debe formar parte de la necesaria autocritica porque los retrocesos que habrá en materia de derechos humanos, es justamente porque en la contienda de ser oficialistas se ha fomentado una oposición y con ello sustancialmente se ha perdido predica social sobre el conjunto de la sociedad.

Con ello se llegó hasta  la negación de la idea de la revolución de les 30 mil, para institucionalizar la memoria, para hacerla ingresar en la grieta de los partidos políticos. En el conurbano norte como ejemplo y muestra de ello se hace memoria con el Estado únicamente. Esto llevó a experiencias personales como cuando intentamos señalizar el centro clandestino el cilindro, en polvorines y la municipalidad nos mandó la policía para impedirlo, años después el mismo gobierno municipal lo señalizó en un acto oficialista donde sólo hablaron dirigentes y claro está  funcionarios oficialistas.

Es por ello que hay que resaltar que no existen los derechos humanos de ayer y los de hoy, simplemente porque los derechos humanos son un cuerpo de derechos atributos de la persona humana, que se consolidan frente al Estado, este cuerpo de derechos contiene en sí, tanto derechos civiles y políticos como el derecho a manifestarse como derechos económicos, sociales, culturales y ambientales como podría ser el derecho a la alimentación adecuada o a la salud.

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Desde esta sencilla comprensión sobre los derechos humanos es que no podemos éticamente dividir la gestión de un gobierno y sostener que defienden derechos humanos porque señalizan o recuperan un espacio para la memoria, cuando al mismo tiempo están realizando un ajuste sobre la clase trabajadora que repercute  notoriamente en los derechos humanos económicos y sociales de las mayorías.

Es de resaltarse por ello que las organizaciones de derechos humanos eran, hasta hace unos años, la reserva ética de la sociedad, en un sentido de profundidad humanista, en base a no volver al pasado entendido como la muerte y desaparición del opositor. Ética que elaboraba la violencia política para generar conciencia social democrática.

Pero este hilo conductor de la ética se perdió cuando por defender al oficialismo o para no hacerle “el juego a la derecha” parte del movimiento de derechos humanos dejó de denunciar aquello que tenía que denunciar, las violaciones a los derechos humanos que sufre la población, con actualmente un 40% de ella en la pobreza. Cuando se paso de la POLÍTICA a la política partidaria, se cerró el paso a ser escuchados por todos, se ejerció la defensa de los derechos humanos desde la micro-política estatista y partidaria permitiendo que los desaparecidos de ayer sean los desaparecidos de hoy producto de la exclusión social. 

En cuanto a la memoria el impulso dado por el Estado y sus querellas en los juicios de lesa humanidad fueron fundamentales para los avances de dichos juicios, pero la poca o nula difusión de sus implicancias, de los significados de sus sentencias, de exponer las victorias como fruto no de una política trasversal estatal sino como una política llevada a cabo por un único partido político en función de gobierno, trastocaron la memoria.

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Frente al negacionismo debemos volver a pensar y accionar de manera plural, convocando a todos los sectores sociales, sindicales y partidarios para la defensa de la memoria, para ello debemos despartidizar y desestatalizar la memoria, es decir que no sea únicamente la memoria del movimiento peronista, progresista y nacional-popular ni la memoria estatista, sino la memoria de todo el pueblo.

Esperamos que los dirigentes y las organizaciones estén a la altura de la autocritica y de la fundamental lucha por la memoria que debemos empezar a desplegar.

Para todos, todo

Damián Ravenna es presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires / APDH ZONA NORTE    


[i] Decimos panperonismo para explicar que es tanto el movimiento peronista como quienes desde otras identidades los acompañan.

One thought on “La memoria incorrecta

  1. Coincido con lo dicho.
    Es mas, no solo se debe esperar una autocrítica y una reflexion transversal, también una organización y acción colectiva que impulse a los Derechos Humanos como politica social integral.

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