ContrahegemoniaWeb

Apuntes sobre socialismo desde abajo y poder popular

Horacio Silva y la Semana Trágica

El poeta César Vallejo cuenta que “¡Hubo un día tan rico! que ya ni sé qué hacer con él”, algo así de profundo y poderoso sucedió aquel viernes 18 de noviembre de 2011 cuando acompañamos a Horacio Silva fallecido hace dos años a presentar su documentado trabajo sobre la Semana Trágica: “Días Rojos, Verano Negro”. La editorial Anarres había publicado finalmente su investigación a mediados de octubre y era necesario presentarlo como debe ser. Bayer hizo el prólogo que tituló “Explicar lo inexplicable” y Horacio me pidió que participara del panel en la presentación de ese texto que hacía tanta falta.

Y fue una noche hermosa, mucha gente, mucha calidez, esos momentos tan “ricos” como dice el peruano Vallejo que “uno no sabe qué hacer con él”. Horacio estaba particularmente feliz y con razón, la foto de aquella noche lo comprueba. Uno de sus últimos mensajes me lo confirma: “tengo ese recuerdo atesorado entre los más valiosos de mi pequeña vida, junto a Osvaldo, con vos”. Fue hace 12 años a mediados de noviembre y hacia calor en la Biblioteca Popular Ingenieros abarrotada de gente. Luego, cuando se mudó a Mendoza, casi no nos vimos, nos escribimos cada tanto, intercambiamos datos sobre temas a investigar, Horacio siempre muy generoso con las fuentes, ambos metidos en la propia vorágine diaria que de pronto ciega lo verdaderamente importante, porque pensamos que siempre habrá tiempo de hablar y encontrarse. Y cuando uno lo advierte, a veces es tarde como en este caso.

Horacio Silva fue una persona muy noble y generosa. Tengo su libro entre manos. También revise algunos mails de aquella semana previa a la presentación donde me agradece darle ánimo para encarar el parto de presentar el sus “Días Rojos. Verano Negro”. Así de noble. Realmente su fallecimiento hace dos años sigue siendo un baldazo tan espantoso como injusto. Su palabra hoy, donde se han vaciado y travestido palabras como “libertario” sería aún más necesaria que nunca. Es verdad que permanece el recuerdo y el aporte de sus escritos, pero sabemos que no es lo mismo. Hasta siempre compañero en la seguridad que es lento, pero viene…

Te puede interesar:   Te encanará un Robocop sin ley

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *