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Apuntes sobre socialismo desde abajo y poder popular

Sobre los prostituyentes, "mal llamados clientes"

08 Dec,2016

por Gabriela Barro Gil

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En Tierra del Fuego se llevó a cabo un juicio histórico. Una víctima de redes de trata y de prostitución fue querellante de sus abusadores. Alika Kinan los denunció, finalizó el juicio oral y  para reflexionar sobre este veredicto y el sistema prostituyente con sus complicidades, Carmen Capdevila, comunicadora neuquina en medios comunitarios e integrante de la Campaña Abolicionista Ni Una Mujer más Víctima de las Redes de Prostitucion, fue entrevistada para el periódico barrial Todo Paternal, y aquí compartimos la nota

Carmen Capdevila (*) nos realizó la siguiente aclaración que resulta importante recordar. Si bien es cierto que es la primera vez que una mujer captada para trata y prostitución enfrenta un juicio oral como querellante contra sus abusadores, no es la primera vez que una mujer denuncia a algún proxeneta "naturalizado" empresario, incluso tampoco es la primera vez que los tratantes son enjuiciados. Antes estuvo Raquel Liberman (*), una migrante polaca, quien en 1930 denunció a los proxenetas de una red de prostíbulos regenteados por la Sociedad Israelita de Socorros Mutuos "Varsovia" –Zwi Migdal-; y luego fue el caso de Marita Verón, desaparecida en 2002 y a través de la profunda investigación realizada por Susana Trimarco, su madre, se llevó a juicio a proxenetas y cómplices que fueron luego sobreseídos. Al igual que Sonia Sánchez, estas valientes mujeres han denunciado a tratantes y Estado cómplice, es decir: sistema prostituyente. Nos quedamos cortos al nombrar sólo estas cuatro referencias contra la trata, pero el largo camino de denuncias fue fortalecido por el activismo y el movimiento de mujeres y disidencias sexuales que luchan por erradicarla y visibilizar el sistema que la legitima; por esta razón, Carmen Capdevila deja entrever en sus palabras el peso de la lucha organizada que emprendió Alika Kinan en esta quijotezca acción de denuncia y juicio oral.

 

-Luego del veredicto, ¿qué reflexiones podés compartir respecto de las condenas y rol del Estado?

-Lo primero que quiero decir es que este juicio es el resultado de la lucha; la concientización; la contención; la generación de teoría y práctica; la creación y aprobación de leyes, que se viene dando desde hace muchos años y en diferentes estadios, por parte de todxs quienes queremos la erradicación del sistema prostituyente, que le dieron a Alika y a las demás compañeras las herramientas para demandar al Estado y a los proxenetas.

Respecto de las condenas, en número de años me parecieron muy pocos, tantos años de sufrimiento al que fue sometida Alika y las demás compañeras; los proxenetas se merecían una condena mayor, cadena perpetua por ejemplo. Ahora, si lo vemos desde el valor simbólico que tiene el juicio, es un gran paso y ojalá otras compañeras sobrevivientes de la explotación sexual se animen y reciban al menos una compensación económica y los medios suficientes para reconstruirse internamente y logren la vida plena que les corresponde por no haber sido tenidas en cuenta como sujetas de derechos.

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El Estado es responsable en tanto y en cuanto genera políticas que vulneran los derechos a un sector de la sociedad en beneficio de otros, principalmente las mujeres, lxs jóvenes, lxs niñxs y lxs cuerpos feminizados. Y se beneficia con la recaudación de impuestos y licencias de los locales en los que las personas son prostituidas; de las libretas sanitarias, etcétera. Considero que el primer responsable es el prostituyente -mal llamado cliente- que hace uso del privilegio que le otorga el patriarcado por el sólo hecho de ser varón. Sin prostituyente -mal llamado cliente- no hay prostitución; sin prostitución no hay trata de personas con fines de explotación sexual. Las personas son llevadas a los prostíbulos para satisfacer la demanda de los prostituyentes -mal llamados clientes- que las prostituyen. Y de paso nos disciplinan la sexualidad a todas las personas, especialmente a las mujeres.

 

-Alika hablo de las "secuelas del horror", tema intocable para quienes proponen reglamentar la prostitución y darle un marco legal, o ampliarlo, ¿cuál es tu consideración al respecto?

-Para saber de las "secuelas del horror" sólo hay que ¡tener la capacidad de escucha!, así, destacado, para escuchar los testimonios de las compañeras que fueron prostituidas y hoy son abolicionistas, y que obviamente acompañaron a Alika, tal el caso de Sonia Sánchez, Elena Moncada, Delia Escudilla. Y conocer el gran trabajo de recuperación y generación de medios de supervivencia que realizan las compañeras de A.M.A.D.H. (Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos), cuya referente más conocida es Graciela Collantes, todas ellas dignas de admiración por la fortaleza que tienen. Las pueden leer en las redes sociales y/o sus textos y participar de las actividades que generan cotidianamente. Ellas desmitifican en un santiamén el mito de “la puta feliz” que nos quieren vender quienes intentan reglamentar la prostitución como trabajo.

 

-¿Qué es la prostitución y cómo se llega a ser prostituta?, ¿está atravesado por cuestiones de clase?

-La prostitución es una institución patriarcal que afecta directamente la igualdad entre los géneros, en atención a que consagra una sexualidad dominante a satisfacer la sexualidad masculina hegemónica, a la que deben subordinarse las personas prostituidas, mayormente mujeres y niñas, además de niños, travestis, transexuales y transgéneros.

Muchas son las causas por las cuales una persona entra en las redes de prostitución, hay un común denominador que es la vulnerabilidad, y ésta puede ser económica, emocional, intelectual, psicológica. El sistema prostituyente está muy bien afilado y su sostén, como te comenté antes, es el patriarcado que trasciende todos los sistemas de organización social.

Existen mitos, sobre los cuales la Campaña Abolicionista Ni una Mujer más Víctima de las Redes de Prostitución elaboró un volante en el que se desmontan:

El más conocido es el que dice que -la prostitución es el oficio más viejo del mundo. Esto es falso: supone que la prostitución es un atributo innato de las mujeres y por lo tanto inevitable, construcción muy conveniente al patriarcado y a los explotadores. La prostitución expone el propio cuerpo al servicio de otro, para que sea usado como mercancía, por tanto no es oficio sino esclavitud. Es imposible vender el cuerpo sin lastimar el alma. En sociedades primitivas, las mujeres aparecemos como parteras, alfareras, artesanas, curadoras, maestras, aurigas (conductora de carro), recolectoras, antes que practicando la prostitución. Estos oficios ejercidos por las mujeres se pueden comprobar por la arqueología y la mitología popular pero son ignorados por la “historia” patriarcal. La prostitución tiene un inicio preciso: la afirmación del patriarcado.

-es una forma sencilla de ganar mucha plata. Esto es falso: las mujeres en situación de prostitución sufren daños irreparables, comparables con los daños de una persona que fue torturada, que sufrió una guerra. La gran mayoría de las mujeres en situación de prostitución es muy pobre. Los proxenetas son los que se enriquecen. La trata y el tráfico de mujeres para las redes de prostitución es uno de los negocios más redituables, junto con el tráfico de drogas y de armas.

-lo hacen porque les gusta. Esto es falso: la mayoría llega a la prostitución luego de historias de violencia, vulnerabilidad, pobreza, engaños (de sus parejas, de sus familiares), violaciones, exclusión y falta de educación. Muchas también son secuestradas y obligadas mediante torturas, amenazas, violencias. La prostitución no es elección. Es una opción cuando no queda ninguna otra opción.

-todas las mujeres son putas. Esto es falso: el sistema patriarcal utiliza la palabra "puta" para estigmatizar a cualquier mujer transgresora (ver en letras de boleros y tangos). A la vez que nos une, nos separa en putas, y no putas: “las obedientes”, “las domesticadas”. Nuevamente, el centro está siempre en la culpabilización de las mujeres, mientras nadie dice algo que sí es verdaderamente cierto: todos los hombres pueden ser clientes.

En el volante se detallan muchos más mitos, nombro los que están instalados en el imaginario social, pero se puede acceder a http://www.campaniaabolicionista.blogspot.com y ver el volante completo.

Como libertaria, con respecto a "cuestiones de clase", respondo con una frase de nuestro compañero Severino Di Giovani, él decía que "la mujer es esclava del patrón y es esclava del esclavo", una buena síntesis de los privilegios que le otorga el patriarcado a los prostituyentes -mal llamados clientes- por el solo hecho de ser varones; la prostitución es el mejor ejemplo, ellos pueden violentar y someter a las mujeres, niñxs y cuerpos feminizados que en la escala social están por debajo de ellxs.

 

-¿Podrías enumerar algunas primeras cuestiones a ser abordadas en la sociedad de cara a concientizar y desarmar mitos?

-Nosotras, desde la Campaña Abolicionista Ni Una Mujer Más Víctima de las Redes de Prostitución proponemos: -Abolir el sistema prostituyente: esto es, derogar toda norma y terminar con todas las prácticas que penalizan y persiguen a las personas en situación de prostitución. -Reconocer la responsabilidad de los varones prostituyentes que ven en las personas prostituidas meros objetos para su goce. -Reivindicar una sexualidad libre y placentera, sin las cadenas de la desigualdad, la violencia y la opresión. -Restituir los derechos vulnerados a todas las mujeres, las niñas y niños, las travestis, transexuales y transgéneros en situación de prostitución. Es obligación del Estado garantizar el acceso al trabajo, la alimentación, la educación, la vivienda, la salud y la cultura. -Comprender que nos afecta a todas las mujeres, que nos convierte en cosas para exhibir y consumir. -Entender el profundo carácter moralista y discriminatorio de considerar que un grupo determinado de personas está destinado a satisfacer las necesidades sexuales de otros. -Abolir el sistema prostituyente es penalizar a proxenetas, fiolos, tratantes y sus cómplices, dentro y fuera del Estado.

Como verán, las mujeres ¡¡¡hemos recorrido un largo camino de aprendizajes!!! Las que tenemos algunas primaveras vividas lo podemos ver, muchas queremos una sociedad donde los cuerpos se encuentren para disfrutarse de manera recíproca y estamos más que dispuestas a no bajar los brazos para lograrlo y no nos resignaremos a la misoginia y a la violencia que nos condena el sistema prostituyente. ¡Salud y Revolución Social!

 

Fuente Todo Paternal

 

(*) C. CAPDEVILA https://kasandrxs.radioteca.net/article/decimos-no-a-la-reglamentacion-de-la-prostitucion/

(*) RAQUEL LIBERMAN http://www.laotravozdigital.com/a-80-anos-de-su-muerte-la-lucha-de-raquel-liberman-contra-la-trata-mantiene-toda-su-vigencia/

 

 

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